Clavadora neumática OMER B6.35 para brads con microcabeza 12-35 mm – Calibre 23
Clavadora de precisión para carpintería, molduras, marcos y fijaciones discretas
Clavadora Omer B6-35
La clavadora neumática OMER B6.35 es una herramienta profesional de precisión diseñada para trabajar con brads B6 de calibre 23 y Ø 0,64 mm, en longitudes comprendidas entre 12 y 35 mm.
Aplicaciones
Su principal característica es el reducido diámetro del brad combinado con una microcabeza de aproximadamente 0,90 mm de anchura, proporcionando una fijación muy discreta pero con mayor capacidad de retención superficial que un pin completamente sin cabeza.
Esta combinación hace de la OMER B6.35 una clavadora especialmente interesante para carpintería, ebanistería, fabricación de muebles, molduras, marcos, perfiles para puertas y ventanas y fijación de piezas previamente encoladas, donde interesa conseguir una buena sujeción minimizando al mismo tiempo la marca visible sobre la madera.
Un brad es un elemento de fijación similar a un clavo muy fino.
En el caso de la serie OMER B6, el cuerpo tiene solamente 0,64 mm de diámetro, pero incorpora una pequeña cabeza que aumenta ligeramente la superficie de retención.
Esta característica permite buscar un equilibrio entre:
fijación discreta + mínima marca superficial + mayor retención que un pin completamente sin cabeza.
Es precisamente esta combinación la que hace que los brads B6 resulten especialmente útiles en trabajos de acabado.
La B6.35 utiliza brads de calibre 23, con un diámetro de alambre de solo 0,64 mm.
Se trata de una fijación extremadamente fina en comparación con muchos clavos utilizados habitualmente en carpintería.
Su reducido diámetro ayuda a:
El resultado final dependerá siempre del material, longitud seleccionada, presión de trabajo y técnica de aplicación.
La OMER B6.35 permite trabajar con diferentes longitudes de brad dentro del rango de 12 a 35 mm.
La serie B6 correspondiente permite seleccionar diferentes medidas para adaptar la fijación al espesor de las piezas.
La longitud adecuada debe determinarse considerando:
Esta versatilidad permite utilizar una misma clavadora en numerosos trabajos de carpintería y mobiliario.
OMER orienta esta clavadora a trabajos donde la precisión y la estética de la fijación tienen especial importancia.
Entre sus principales aplicaciones se encuentran:
Las molduras requieren frecuentemente un sistema de fijación que proporcione sujeción sin perjudicar el acabado visual.
Un clavo convencional de mayor diámetro puede dejar una marca más evidente.
El brad B6 de Ø 0,64 mm reduce considerablemente el tamaño de la fijación y su microcabeza proporciona un pequeño apoyo adicional sobre la pieza.
Por este motivo, la B6.35 resulta especialmente interesante en trabajos donde estética y fijación deben mantenerse equilibradas.
Una aplicación particularmente interesante es la fijación de componentes durante un proceso de encolado.
En determinadas uniones, el adhesivo proporciona la resistencia definitiva, pero necesita un determinado tiempo para desarrollar sus propiedades.
La clavadora puede ayudar a mantener las piezas correctamente posicionadas durante ese proceso:
Aplicar adhesivo → posicionar las piezas → fijar mediante brads → mantener la posición mientras desarrolla resistencia el adhesivo.
La microcabeza del B6 proporciona retención sobre la pieza mientras se mantiene una fijación visualmente muy discreta.
OMER contempla específicamente entre las aplicaciones de los brads B6 la fabricación y fijación de elementos relacionados con marcos para cuadros y espejos.
En este tipo de trabajos, una fijación de gran tamaño puede perjudicar la estética de la pieza.
El pequeño diámetro del B6 permite realizar uniones discretas y precisas.
También puede utilizarse para determinados perfiles, listones y elementos de acabado empleados en puertas y ventanas.
En estas aplicaciones resulta especialmente interesante poder combinar:
En la fabricación de mobiliario existen numerosas operaciones en las que una clavadora de precisión puede mejorar la productividad.
La B6.35 puede resultar especialmente útil en:
Su cargador de 200 brads permite además realizar series de fijaciones reduciendo las interrupciones para recargar la herramienta.
Conviene utilizar correctamente el concepto de “fijación invisible”.
La B6 utiliza un brad con una pequeña cabeza y, por tanto, existe necesariamente un punto de entrada en el material.
Sin embargo, gracias al reducido diámetro del alambre y al pequeño tamaño de su cabeza, la marca puede resultar considerablemente más discreta que la producida por clavos convencionales de mayor sección.
El resultado dependerá de:
En piezas delicadas es recomendable realizar una prueba previa.
Esta distinción es importante para elegir correctamente la clavadora.
El B6 incorpora una cabeza extremadamente pequeña.
Su ventaja principal es proporcionar algo más de retención sobre la pieza manteniendo una fijación muy discreta.
Resulta especialmente interesante para:
El pin carece de cabeza y busca reducir todavía más el impacto visual.
Resulta especialmente interesante cuando la prioridad absoluta es obtener el punto de fijación más discreto posible.
Por tanto, ambos sistemas son de precisión, pero no son exactamente iguales.
La elección entre ambas herramientas depende fundamentalmente del trabajo.
Utiliza Brad B6 con microcabeza.
Admite longitudes de 12 a 35 mm.
Es una opción especialmente interesante cuando se busca una fijación muy discreta pero se desea conservar cierta retención proporcionada por la microcabeza.
Utiliza pins sin cabeza.
Está orientada a fijaciones donde se prioriza todavía más la mínima visibilidad del punto de entrada.
Esta diferencia permite elegir la herramienta según la función real de la unión y no únicamente según el diámetro del consumible.
El cargador de la B6.35 admite hasta 200 brads.
Una elevada capacidad de carga reduce las interrupciones durante trabajos repetitivos.
Esto puede resultar especialmente útil en producción de:
OMER establece para la B6.35 una presión de trabajo de aproximadamente 4,5 a 6 bar.
La presión debe ajustarse según:
No es recomendable utilizar sistemáticamente más presión de la necesaria.
Una buena práctica consiste en comenzar con una presión moderada y realizar pruebas hasta conseguir la profundidad correcta.
La B6.35 presenta un consumo aproximado de 0,15 litros de aire por ciclo o disparo.
Al tratarse de una herramienta de consumo intermitente, la demanda de aire depende fundamentalmente del número de disparos realizados en un determinado periodo de tiempo.
Esto permite utilizarla con instalaciones neumáticas relativamente compactas cuando se trabaja con una única herramienta y a ritmos moderados.
Para dimensionar correctamente el compresor debemos considerar:
presión de trabajo + consumo por disparo + frecuencia de clavado + número de herramientas trabajando simultáneamente.
La B6.35 necesita aproximadamente entre 4,5 y 6 bar y consume alrededor de 0,15 litros por disparo.
En trabajos individuales e intermitentes, un compresor compacto correctamente dimensionado puede ser suficiente.
En líneas productivas con varias clavadoras trabajando simultáneamente debe calcularse el consumo conjunto.
Las clavadoras presentan una ventaja frente a determinadas herramientas neumáticas de consumo continuo: utilizan aire principalmente durante el disparo.
Por ello, la reserva almacenada en el depósito del compresor puede responder bien a los picos de demanda cuando el ritmo de trabajo es moderado.
Para obtener un buen rendimiento deben considerarse también:
La B6.35 pesa aproximadamente 1,07 kg.
Un peso contenido facilita el manejo durante operaciones repetitivas y trabajos de precisión.
Sus dimensiones de 240 × 43 × 192 mm contribuyen además a mantener una herramienta compacta para el entorno profesional.
Una presión demasiado alta puede introducir excesivamente el brad en la pieza.
Una presión demasiado baja puede dejar la microcabeza sobresaliendo.
La regulación correcta ayuda a conseguir:
En trabajos delicados conviene realizar siempre una prueba previa sobre un retal del mismo material.
No siempre es conveniente utilizar el brad más largo que admite la herramienta.
La medida debe seleccionarse en función de la unión.
Un brad excesivamente largo puede atravesar la pieza o provocar problemas de fijación.
Uno demasiado corto puede no proporcionar suficiente penetración.
La elección correcta depende de:
espesor + material + soporte + resistencia requerida + tipo de unión.
La OMER B6.35 es una herramienta neumática profesional.
Aunque los brads tengan solo 0,64 mm de diámetro, pueden causar lesiones graves.
Durante su utilización:
Un mantenimiento correcto ayuda a mantener la precisión y fiabilidad de la clavadora.
Conviene comprobar periódicamente:
Las operaciones de mantenimiento y lubricación deben realizarse siguiendo las instrucciones del fabricante.
Marca: OMER
Modelo: B6.35
Referencia Suministros Lozano: QOB635
Tipo: clavadora neumática para brads con microcabeza
Consumible: Brad B6
Calibre: 23
Diámetro: Ø 0,64 mm
Microcabeza: aproximadamente 0,90 mm de anchura
Longitudes admitidas: 12-35 mm
Capacidad del cargador: 200 brads
Presión de trabajo: 4,5-6 bar / 65-90 psi
Consumo de aire: 0,15 l/disparo
Peso: 1,07 kg
Dimensiones: 240 × 43 × 192 mm
Es una clavadora neumática profesional diseñada para utilizar brads B6 de pequeño diámetro y microcabeza.
Utiliza brads OMER B6 de calibre 23 y Ø 0,64 mm.
Sí. Incorporan una microcabeza de aproximadamente 0,90 mm de anchura, diseñada para proporcionar retención manteniendo una fijación muy discreta.
La B6.35 admite brads desde 12 hasta 35 mm.
Utiliza fijaciones de calibre 23.
El cuerpo del Brad B6 tiene un diámetro de 0,64 mm.
Puede alojar hasta 200 brads.
OMER especifica una presión de trabajo de aproximadamente 4,5 a 6 bar.
El consumo indicado es aproximadamente 0,15 litros por disparo.
Su peso es de aproximadamente 1,07 kg.
Está indicada para molduras, perfiles, marcos, acabados de madera, mobiliario, ebanistería y fijaciones auxiliares de piezas encoladas.
Sí. Es una de las aplicaciones donde un brad fino con microcabeza resulta especialmente interesante.
Sí. OMER contempla su utilización en marcos para cuadros y espejos.
Sí. Puede utilizarse como fijación auxiliar para ayudar a mantener determinadas piezas posicionadas durante el proceso de encolado.
La microcabeza y el reducido diámetro hacen que la fijación resulte muy discreta, aunque necesariamente queda un pequeño punto de entrada.
El B6 incorpora una microcabeza que aporta mayor retención superficial. El pin no tiene cabeza y prioriza al máximo la discreción de la fijación.
La B6.35 utiliza brads B6 con microcabeza y admite hasta 35 mm. La PR.18 utiliza pins sin cabeza y está especialmente orientada a fijaciones de mínima visibilidad.
Debe proporcionar la presión necesaria de 4,5-6 bar y suficiente capacidad según la frecuencia de disparo. Al consumir aproximadamente 0,15 litros por ciclo, puede trabajar con compresores compactos compatibles en aplicaciones individuales e intermitentes.
No. Conviene utilizar la presión mínima que permita introducir correctamente el brad en el material.
Sí. Deben realizarse las operaciones de limpieza, revisión y lubricación establecidas por OMER para mantener la herramienta en buenas condiciones.
En Suministros Lozano trabajamos con sistemas de fijación neumática para carpintería, fabricación de muebles, ebanistería y aplicaciones profesionales.
Además de la clavadora podemos ayudarle a seleccionar:
Elegir correctamente la clavadora y el consumible es fundamental para conseguir una fijación adecuada sin perjudicar el acabado de la pieza.
Si tiene dudas entre utilizar un brad con microcabeza o un pin sin cabeza, podemos ayudarle a seleccionar el sistema según el material, espesor, tipo de unión y acabado deseado.
| Código | Descripción | Embalaje |
| QOB635 | Clavadora | 1 UN |